En nuestras tumbas

Mi profesor de Literatura se llamaba Rodrigo, perdón, Don Rodrigo. Supongo que el nunca tuvo mucha fe en que yo pudiese escribir algo medianamente coherente, y hacía bien. Pero vayamos al lío. Recuerdo a Don Rodrigo en una de sus intensas explicaciones hablándonos de la autobiografía de un autor, no recuerdo el nombre pero tampoco es un dato relevante. El caso es que nos contaba que el autor relataba unos treinta años de su vida en media página y, sin embargo, dedicaba, no recuerdo cuantas, un buen número de páginas a contar como se tomaba una taza de chocolate caliente. No sabe Don Rodrigo que, esa noche, escribí un pequeño poema titulado “Vida hecha de instantes”.

Un poco de cine ;)

“El club de los poetas muertos”

Dice Dave Matthews cuando presenta esta tema, que esta es una canción sobre la muerte, y es curioso porque yo siempre la entiendo como una canción sobre la vida. Al final, antes de pasar a habitar otro cajón, uno debe preguntarse que ha guardado en otros cajones. Me hablaron una vez de la existencia del cajón de la felicidad. Tú tienes el tuyo y yo el mio, y si quieres, podemos compartirlo, es un espacio donde ese escritor guardaba el aroma de aquel chocolate, donde puedes guardar un café con alguien especial, la calada de un cigarro, una mirada… momentos.

El cajón de la felicidad no es el carro de la compra, aquí cuando pasas por caja no tienes derecho a devolución. Es un cajón que no puedes llenar tú solo y nunca sabes quien te va a ir dejando cosas allí.

Creo que hay un truco para llenar ese cajón, como escuchas en el fragmento de “El club de los poetas muertos”, el “truco” es “vivir a conciencia, extraer todo el meollo a la vida”. No se si guardan relación la película y la canción pero, al final, dejan el mismo mensaje, es una faena tener que morirse pensando que hubiese pasado si hubieses intentado perseguir tus sueños.

“¿No te gustaría estar sentado en la cima del mundo con tus piernas colgando libremente?”. A lo mejor tú eres de los que prefieres tenerlo todo controlado y está bien pero supongo que ya sabes que, el dolor y la decepción llegan y, afortunadamente, la felicidad siempre puede volver. Tu cajón de la felicidad puede ir siempre contigo y se puede abrir en cualquier momento, esa es una sensación mágica, es la sensación de estar vivo. Sentir es arriesgar y vivir la recompensa. (pon aquí dos palabras en Latín)

Pincha aqui para ver la letra en inglés y español de “Lie in our graves”

Dave Matthews & Tim Reynolds “Lie in our graves”

2 pensamientos en “En nuestras tumbas

  1. Cosechadel66

    ¿Carpe Diem?

    ¿De qué está hecha la vida? ¿Es quizá lo que dejamos atras, como si fuera la arena que cae en el reloj? ¿Es el futuro, los granos que quedan por caer?¿O es el cuello, la vertiginosa velocidad con la que pasan de estar arriba a estar abajo? Todo es arena…. todos somos arena.

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  2. Antonio Domingo

    Efectivamente Carpe Diem amigo Gon.

    Hacia mucho que no escuchaba hablar del ejemplo de los cajones y me ha encantado la forma en que lo planteas, porque efectivamente, hay que extraer el meollo a la vida, y muchos de esos momentos merecen la pena vivirlos en compañía porque en caso contrario no los llenamos de la verdadera felicidad, y en contra de lo que muchas veces pensamos que son necesarias grandes cosas para alcanzar esa felicidad, precisamente es como tu dices, pequeños instantes sin más importancia que una buena compañía y una buena conversación, o un simple cruce de miradas, y te confieso que mirando en mi cajón me encanta ver que alguno ha sido gracias a compartirlo contigo.
    Gracias.

    Responder

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