Archivo por meses: diciembre 2009

Canción de Navidad

Ella fue su chica; el fue su novio.
Ella es su mujer, lo tomó como marido.

Una sorpresa en el camino, algún día, algún día…
Un gracioso bebé babeante.
Los tres hombres sabios siguieron su camino
para llenarle de amor
mientras el yacia en el pesebre,
le llenaron de amor, amor, amor
amor, amor, amor…
El amor esta en todas partes.

No se supo mucho mas de su infancia,
mantuvo a su madre María preocupada,
siempre por ahi en sus cosas.
El encontró a otra María por un precio razonable,
menos honrada como sabemos.

Su corazón estaba lleno de amor, amor, amor,
amor, amor, amor.
El amor está en todas partes.

Cuando Jesucristo fue clavado en su arbol
dijo “Oh, Papi, puedo ver como será todo pronto,
he venido para que ella tenga un poco de luz en su oscuridad.
En vez de temer, derramo la sangre de mis hijos en todas partes”

La sangre de nuestros hijos por todas partes,
la sangre de nuestros hijos por todas partes,
la sangre de nuestros hijos por todas partes,

Así continua la historia, así me la contaron.
La gente que le conoció no tenía un corazón tan grande,
ludopatas y ladrones,
borrachos y bromistas, todos unos buscavidas,
como tu y yo.

Los rumores insistían, el pronto sería,
por sus desviaciones,
detenido por las autoridades,
menos informadas que el.
Borrachos y bromistas. Todos buscavidas
buscando amor, amor, amor
amor, amor, amor.
El amor esta en todas partes.

Se hicieron los preparativos
para el día de su celebración.
El dijo “comed este pan y pensad en el como si fuera yo,
bebed este vino y soñad que será
la sangre de nuestros hijos en todas partes,
la sangre de nuestros hijos en todas partes”
La sangre de nuestros hijos en todas partes.

Padre que estás sobre nosotros,
por qué entre tanto odio
me has llenado de amor,
amor, amor, amor…

y la sangre de mis hijos en todas partes

Dave Matthews & Tim Reynolds “Christmas Song”

Vivir

Hace unos días mi amigo Gonzalo García me propuso escribir un post en uno de mis blogs favoritos, Puro Nervio. Debido a que considero a Gonzalo un buen contador de “historias” y a que como ya he dicho este blog me encanta, me gustó mucho la idea pero a la vez me pareció una gran responsabilidad, lo cual me generó algunas dudas pero al final he decidido tirar por la calle de Enmedio y aquí estoy.

Este es un blog que cuenta una historia a partir de una canción o que relaciona un consejo o recomendación con una canción, generalmente de la Dave Mathews Band, que es además el grupo favorito de Gonzalo.

Como para mi no hay otro como Joan Manuel Serrat y me considero un “vividor” he escogido un tema tan recurrente como vivir la vida y la canción no podía ser otra que Para Vivir.

No os equivoquéis, ser un vividor no es ser un crápula, salir sin parar e ir de bar en bar, o sí si así lo es para ti, pero para mi no es eso. Es disfrutar de la vida en todos sus aspectos, la familia, los amigos, el trabajo, tu mismo y todas las cosas que te hagan sentirte vivo. Creo que la vida es un regalo y tenemos la responsabilidad de disfrutar de ella en todos sus aspectos. Reirnos con los amigos y emocionarnos con una película o canción hasta las lágrimas. Pero que no te engañen, que nadie te diga cómo hacerlo (yo no lo pretendo) lo tienes que hacer tu mismo, como te guste y cuando te apetezca, que como dice Serrat “ni los vientos son cuatro, ni siete los colores”, pero no te duermas que lo bueno, lo que hace que este viaje sea maravilloso es que se acaba y no lo podrás volver a hacer, es preferible que te arrepientas de haber hecho algo que de no hacerlo. Tienes que tener en cuenta que hasta de la peor de las experiencias se puede y se debe aprender algo “y hacer tuyo el camino, que tuyas son las botas”. Y sonríe, que es gratis y sienta genial, que una de las cosas más divertidas que hay en la vida es reírse, ya verás que te irá mejor sonriendo que con gesto serio y sobre todo “abrázate a los vientos y cabalga los montes, que no acabe el paisaje con el horizonte”, porque “sólo vale la pena vivir para vivir”

Sean felices.

Joan Manuel Serrat “Para Vivir”

 

La Conversación (Revolución)

Cada vez que el mundo cambia, a la mayoría de la gente le pilla por sorpresa. Los grandes cambios de nuestra historia han venido motivados por revoluciones sociales y, este concepto, el de revolución social, también ha sufrido su propia evolución, no siempre se utilizan las mismas armas, la misma propaganda.

Los grandes cambios proceden de abajo por una sencilla razón, al que está arriba no le interesa que nada cambie a menos que se sienta seriamente amenazado. Por eso, sigo pensando que, a menudo, para alcanzar una evolución se necesita una revolución.

Si sigues leyendo ahora y no te has ido en el anterior punto y aparte, gracias, todavía no tienes prejuicios demasiado grandes. La palabra “revolución”, manoseada como pocas, tiene distintas acepciones según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, así que, para no entrar en discusiones semánticas, me voy a quedar con la cuarta que dice “Cambio rápido y profundo en cualquier cosa”.

La tecnología es un enorme facilitador de nuestras revoluciones modernas, nos da velocidad y repercusión, velocidad y repercusión que rompe barreras, que iguala las cosas, algo por lo que deberíamos felicitarnos porque, aunque seguimos viviendo entre profundas desigualdades sociales, las nuevas formas de comunicación, las nuevas vías a través de las cuales podemos difundir nuestro mensaje, están brindando nuevas oportunidades a mucha gente. Se que aún queda mas gente fuera que dentro pero estamos ampliando el aforo del teatro a gran velocidad y hemos dejado las puertas abiertas.

Durante esta semana, en este pais hemos vivido una pequeña revolución. Sí, lo se, revolución minoritaria en cualquier caso y cuyo contenido la mayoría de la gente sigue sin entender, algo que es común al inicio de todas las revoluciones, pero revolución al fin y al cabo y, desde luego no tan minoritaria, se ha puesto a mucha, a muchisima gente de acuerdo en muy poco tiempo. Por supuesto, hay muchisimas ideas y muchisimos apoyos matizados, pero eso no hace sino enriquecer el debate y dotar de un mayor sentido al verdadero significado de esta revolución.

Esta mañana comentaba ironicamente en twitter que iba a hacerme unas tarjetas de visitas que me definiesen como internauta. “Internauta” es una palabra que no existe en nuestro diccionario todavía y cuyo significado ha sido elevado por nuestro gobierno y medios de comunicación, para ellos un “internauta” no es una persona que utiliza internet, para ellos un “internauta” no es un ciudadano, no. Ahora, setenta años después del final de la Guerra Civil ya tenemos las dos nuevas españas, la analógica y la digital. Ahora están los ciudadanos y estamos los internautas, una minoría a la que se nos ha despojado nuestra condición de ciudadanos, de ciudadanos, claro está, en el sentido en el que los medios de comunicación entienden este término, que viene a ser algo así como “individuo que asume que hay distintas opiniones, según el periódico o revista que lees, canal de televisión que ves o emisora de radio que escuchas pero entiende que hay una única verdad, y esa es que las cosas que suceden, las noticias que se generan, son solomente las que ellos cuentan o crean”.

Los internautas, no somos ciudadanos, hemos perdido nuestra ciudadanía porque hemos roto la pacifica convivencia de los poderes establecidos. Los internautas somos seres raros, uraños, egoistas y antisociales escondidos detrás de nuestros ordenadores buscando adueñarnos de todo lo que los ciudadanos de bien han construido a lo largo de muchos años. Los internautas no tenemos paciencia y nunca tenemos suficiente, lo queremos todo y lo queremos ya, los internautas somos auténticas alimañas, que no respetan las tradiciones, los cauces establecidos, que derriban industrias a golpe de ratón.

Pues si, facebook debería ir creando un grupo en el infierno que es donde acabaremos todos los internautas. Iremos todos al infierno por poner en jaque a la mayor industria de la humanidad, mas grande aun que la de la guerra, la industria de la opinión, el cuarto poder, que en realidad es el primero, el que decide lo que está bien o mal, lo que pasa y lo que no pasa.

Aqui está la verdadera revolución. A estas alturas no hace falta que de mi opinión sobre la cautividad de muchos autores, de los generadores de cultura. Allá ellos, tu y yo también somos autores también generamos cultura, estamos dentro.

La verdadera revolución es la apertura del debate. Yo doy mi apoyo al manifiesto aun sabiendo que, como no podía ser de otra forma, es imperfecto y creo que este manifiesto supone un gran punto de partida para generar un gran manifiesto que podamos escribir entre todos, el manifiesto de nuestra libertad.

Como no soy de los que se calla y me van a pedir que me moje con respecto a la polémica lista de Sinde, ahi va mi opinión. Creo que esta revolución que estoy mencionando rompe con los antiguos modelos de representación. Las personas que fueron convocadas a la reunión del pasado jueves día tres con la Ministra de Cultura no fueron en representación de nadie mas que de ellos mismos, hasta donde yo se, ninguno de ellos ha pretendido arrogarse la representación de nadie, todos ellos han aguantado el ensañamiento y la mofa de la mayoría de los medios de comunicación “tradicionales” y la desaprobación, llegando a veces hasta el insulto, de muchos “ciudadanos” dentro y fuera de la red. El tiempo lo dirá y, seguramente, algunos de ellos podrán obtener algún tipo de beneficio “mediático” y otros podrán ver perjudicada su reputación o negocios por haberse expuesto demasiado. Cosa que yo, escribiendo esto, también puedo estar haciendo.

En este sentido comparto la opinión de uno de los asistentes a la reunión, Julio Alonso que confesaba que el no se hubiese postulado para representar a todo el colectivo que ha apoyado el manifiesto y que si el Ministerio de Cultura no hubiese elegido a las personas con las que quería reunirse, dificilmente se hubiese podido conseguir representantes con legitimación suficiente para representar a los “internautas”.

Y así es, esta es nuestra revolución, el fin de un modelo, el del monopolio de la opinión…

Canta Matt Hires “estaba preparado para la verdad pero no estaba preparado para una revolución”. Tómate tu tiempo.

Bienvenido a La Conversación, todo el mundo está invitado.

The Beatles “Revolution”